Polycrisis.
Pequeño guión – spoiler.
Aunque el palabro en sí da para bromas malas, la crisis policial es algo serio que, de momento, apenas no es problemática en España. Otra cosa es en los USA, pero, de todas formas, es demasiado secundario como para que figure aquí.
Así pues, vamos a tratar las múltiples crisis que se nos están echando encima ya mismo. Porque precisamente eso es lo que significa el palabro en cuestión: el solapamiento de múltiples crisis a la vez.
Esta palabra en realidad fue "acuñada" por Charles Hugh Smith, un blogger y escritor muy activo que suele poner una pequeña entrada en su blog casi a diario, y que es uno de los referentes clásicos, si bien sus pensamientos en profundidad suelen estar reflejados en libros, no en sus cortas pero sabrosas entradas públicas.
Dado que es un autor bastante conocido y sus escritos suelen aparecer con asiduidad en el agregador popular conocido como Zero Hedge, es fácil que este concepto haya llegado a mucho público. Es de ahí de dónde se ha popularizado.
Así pues, empieza a quedar claro que en esta entrada vamos a explorar por encima el tema de crisis varias que tenemos encima o no mucho más adelante. No las que expone Charls H. S. En su entrada (perfectamente válidas por otra parte), sino otras relacionadas más globales.
Muy probablemente los lectores estén ya un poco cansados de tanto concepto mental expuesto sin llegar a mucha cosa concreta, así que va siendo hora que se vaya abordando algo más directamente la temática principal.
Aunque el "spoiler" que hizo el Maestro Greer la semana pasada puede parecer el detonante de esta entrada de hoy, hay más razones para abordarla. Las fechas navideñas se nos echan encima, y algunas de estas crisis están tocando a las puertas desde hace algún tiempo.
De hecho, muchas están desarrollándose ya mismo, y son parte de las noticias importantes del Mundo tal y cómo veremos.
La idea es más presentar una lista "breve" de crisis importantes que tenemos próximamente o en desarrollo ya mismo que de profundizar en ellas.
Hay varias razones para no profundizar mucho más allá de la extensión, y es que hay partes que aún no he "desarrollado" los conceptos, así que esa es otra razón: exponer cosas importantes de esas crisi, y ver cómo algunos conceptos aún por analizar son fundamentales para entender la misma.
Es importante además tener en cuenta aquello de los ciclos. Cada una de estas crisis tiene su propio tempo (o frecuencia) así como fase, y es precisamente la "coincidencia" de muchas de estas crisis lo que hace que el asunto tenga su miga y su dificultad a la hora de poner fechas. En ese sentido el amigo Fourier viene al pelo. Pero ya desarrollaré algo más de esto en otra ocasión.
Veamos pues estas diferentes crisis que tenemos encima.
Crisis de Recursos y Burbuja Renovable.
El asunto de los recursos, especialmente energéticos, es uno de los ejes centrales de toda la argumentación del Peak Oil en general, y de este autor en particular. Así que obviamente vamos a empezar por la parte que está detrás de la gran problemática de nuestros días: la escasez de recursos.
Este problema afecta a todos los recursos en general, aunque los hay más escasos y más abundantes. Sin embargo, en última instancia, hay unos recursos que son los que mueven el mundo: los energéticos.
Sabemos que la energía está mal, y que en algunas partes del Mundo, concretamente en Europa, éstos están siendo limitados además de escasos. Si, hay recursos para todos, pero al pegarnos el tiro en el hígado mediante sanciones (a Rusia), nos hemos encarecido innecesariamente el acceso a los mismos, además de limitarnos su cantidad. Eso ha afectado a Europa negativamente, y positivamente a otras partes del planeta, específicamente India y China. A Rusia no es que le haya ido mal, precisamente.
Ya sabemos que eso nos está causando un problema de inflación (que, a su vez, es polifacética, no se debe sólo a los problemas energéticos: la guerra y la impresión a mansalva de dinero también afectan a esta inflación). Y eso tiene efectos secundarios, causando otras crisis que abordaremos más abajo.
Pero el gran problema es que las Renovables Eléctricas Intermitentes y Descontroladas no nos proporcionan lo que necesitamos, así que la gran apuesta por éstas está fracasando estrepitosamente. El caso más bestia es el de las eólicas marinas, pero no es el único. Tanto el Hidrógeno "verde" como la fotovoltaica están sufriendo tremendamente.
De tal manera, que a pesar de las ingentes cantidades de suvenciones que han recibido, no sólo son deficitarias, también necesitan ahora rescates (como los 15,000 M€ que Alemania le va a pagar a Siemens), subidas de precios de la electricidad acordados con gobiernos (algunas de las instalaciones USAnas), y apuntan a la quiebra.
Es más, ya hay voces e informes que avisan que hace falta cambiar toda la red eléctrica europea entera por un dineral, amén de necesitar otro monto brutal de dinero para un almacenamiento que ni se puede abordar.
Nada nuevo, no es que no se haya avisado. Pero esa problemática trementa afecta a la siguiente crisis.
Crisis de Deuda.
Y es que todo esto está subvencionado con dinero púbico, desde las arcas gubernamentales, bien estatales, bien supraestatales, pero también regionales.
Pero esas financiaciones se hacen a partir de emisión de Deuda (esa famosa "impresora de billetes"), que, como sabemos, causa inflación.
Y para combatir esta inflación, se suben los tipos de interés, así que resulta más caro el endeudarse. Eso es otro problema para estas empresas de renovables (cerrando el lazo de una realimentación positiva para éstas), pero sobre todo, para los hiperendeudados gobiernos, especialmente europeos así como el USAno.
Por tanto, en una economía que flaquea y que necesita de más y más deuda, siendo esta todavía más cara, lleva a un problema de crisis de Deuda. Soberana y privada.
Pero dado que muchas de las empresas más problemáticas son grandes, y además habitualmente del sector Renovable, los estados están tentados a "rescatar" dichas empresas con más deuda pública. Así que el problema real se centra en dicha deuda.
Hay que añadir aquí además el tema de la pirámide poblacional de muchos de estos países, fuertemente envejecidos, con una gran carga en el tema pensiones (que en el fondo es lo que ha hecho que se pusiese en juego este juego), y que añade más leña al fuego.
No en vano, los países que estamos peor somos precisamente los que tenemos este conjunto de problemas: países envejecidos, con problemas energéticos (especialmente Europa), con problemas con las apuestas renovables, y deudas soberanas de tres pares de narices.
El tema de la Deuda es complicado, y necesita varias explicaciones más. Es uno de los temas a abordar monográficamente, o incluoso en varias entradas diferentes, ya que el libro de En Deuda de Graeber igual requiere su propia crítica.
Esto de las Crisis de Deuda Soberana no son nada nuevo. No hay país que no haya quebrado al menos una vez. El caso particular de España pasa además por cuatro quiebras en un siglo (que fueron las que hicieron desintegrar el Imperio), y Francia por seis, pero en un período más grande de tiempo.
La más famosa fue la no-quiebra de los USA en los 30 del siglo pasado. Digo no-quiebra porque consiguieron paliar sus efectos por varias razones. Una: ya era casi el Imperio, y su Dólar ya era muy potente. Dos: le pasaron la problemática a la periferia, especialmente a Alemania, via Inglaterra y Francia, mediante las reparaciones de la Primera Guerra Mundial (otra razón que hizo inevitable la segunda). Tres: el New Deal (devaluación brutal del dólar e intervencionismo estatal). Cuatro: el más importante, el uso y abuso del baratísimo petróleo y sus extensos recursos naturales. Si eso, hubiese quebrado rápido (la historia sería muy diferente hoy en día).
Consiguieron disimular, pero sigue siendo una quiebra soberana aunque no afectase directamente al Dólar. Es lo bueno que tienen los imperios...
Ni que decir tiene, que aunque hay varias maneras de quebrar, el síntoma común suele ser el mismo: inflación desbocada.
De eso saben algo los argentinos, y podéis encontrar una explicación simple en inglés aquí. Del mismo blog del malvado gatito, hay un vídeo en castellano, mejor dicho argentino, del mismísimo Milei, dónde explica el Efecto Cantillón (desarrollado hace varios siglos, precisamente a raíz de las quiebras soberanas francesas).
Si, si, ese Milei. No lo he puesto porque sí, ya que precisamente esto entronca con la siguiente crisis.
Crisis Institucional/Política.
Exacto, la crisis Institucional y Política, perfectamente reflejada en el caso de Argentina, pero también en el reciente COP (d'Etat Climatique) 28. También llamada la del eCOPostueo.
Esa explicación que da Milei es totalmente cierta, y conocida desde hace siglos. Y precisamente causa la inflación grande que hemos vivido estos últimos años. No es la única razón, obviamente, pero desde luego, ayuda.
Y eso causa malestar entre la población, porque básicamente es un "impuesto a la pobreza", ya que son los estratos con menos ingresos quienes más lo sufren.
Algún día volveré a abordar el tema de la desigualdad, ya que el coeficiente de Gini no aborda la inflación ni el poder adquisitivo, que ya vimos que es la clave de esto.
Este problema social causa muchas tensiones, y el mentar a Milei no es en vano.
El auge del populismo no se produce en el vacío. Ni tan siquiera es fruto (meramente) de la inflación.
No, el populismo viene de la palabra Pueblo. Porque el problema en realidad no es que Milei sea un populista (que lo es, obviamente). No, Milei no ganó las elecciones. Las perdieron los otros partidos, que no es lo mismo.
El problema que percibe la gente, el Pueblo, es que sus problemas, nuestros problemas, no son atendidos por la Élite que nos gobierna. Además, dicha élite peca de elitismo: se creen que la gente, el "pueblo llano" es tonto y que no son capaces de entender los problemas, a diferencia de esa Élite que está por encima de todo.
Una élite que se dedican al postureo en lugar de a hacer nada concreto, como tan patente ha quedado en la COP. Una élite que tiene a mucha camarilla que está aterrada que se les aplique a ellos lo que ellos aplican a los demás, a perder sus privilegios, a "ser pobre", a dejar de ser "élite".
Una élite que nos gobierna que toma medidas, como esta de las renovables, que no funcionan y empeoran la situación. El tema de las sanciones a Rusia es un buen ejemplo. La práctica derrota de Ucrania que está a pocos meses de ser escenificada con sordina y por la puerta de atrás es otra.
Que esas élites además insulten al pueblo llano echándole la culpa de todos sus males, al más puro estilo Thomas Wayne en la película Joker... claramente inspirado en la Cesta de Deplorables de Killary Clinton no es algo que ayude a aliviar la situación precisamente.
Además de una hipertrofiada élite política y gestora (la PMC en sus siglas anglosajonas Political and Managerial Class, la Casta como se la llama por aquí), ensimismada, endiosada, claramente elitista, que desprecia al pueblo llano, hay que añadir que esa misma hipertrofia, ese exceso de élites precisamente es uno de los pilares centrales del modelo matemático de la Cliodinámica de Turchin.
La sobreproducción de élites, y la tremenda bomba de riqueza que extrae de las capas bajas de la población y enriquecen a esa sobrada casta elitista son el núcleo de estas dos problemáticas.
Bomba de riqueza que está fundamentada en las Instituciones y sus mecanismos como el recientemente propuesto, as predicted, impuesto a los combustibles fósiles (y a la carne, pescado, comida en general) para financiar la venta de coches eléctricos que siguen carísimos, así como toda la infraestructura de recarga, que se añade a esa red eléctrica que hay que doblar y esos métodos de almacenamiento de energía que tenemos que pagar entre todos... mientras los ricos se puede aprovechar de ello, con subvenciones y exenciones de impuestos.
Crisis Social.
Obviamente, esta crisis de credibilidad institucional y política se basa en un creciente malestar social derivado de nuevo de la pérdida de poder adquisitivo. Esa crisis social es la que alimenta precisamente el enfrentamiento, la división que siembran los políticos.
Dado que las élites están en modo pánico al ver que pueden perder sus privilegios y prebendas, no tienen más salida que acusar a la población, especialmente a aquellas partes que son más independientes, o sea, las que en realidad menos necesitan de los políticos.
O sea, el sector primario.
Ahí hay otro melón por abrir. O mejor dicho, melonar, ya que precisamente la cuestión de la Soberanía Alimentaria es una de las más importantes.
Esa, y la dependencia, que es la base del poder.
Todo esto en realidad forma parte del mismo mejunje. La crisis de recursos es lo que alimenta todo el resto de crisis (recordemos que es uno de los elementos del doble modelo de Lotka-Volterra que tiene de núcleo la Cliodinámica). Y todas estas crisis están mezcladas entre sí, realimentándose unas a otras.
Esa crisis de recursos que hace que el "beneficio neto", o sea, la Tasa de Retorno Energético, que es la clave que hace que funcione una civilización, vaya en declive. Y como en todos los casos, el líquido de los "vasos comunicantes" que la forman es el dinero.
Eso hace que la expresión del Peak Oil sea en realidad una pérdida de poder adquisitivo que ya hemos visto que lleva desde 2007 instalada en España (y en realidad en bastantes países), que encima también se puede ver como un aumento de la desigualdad, aunque sea entre naciones, y que es la fuente mayor de malestar en la sociedad.
Eso alimenta la crisis social, esa es parte de la razón por la que Trump, Milei, Bolsonaro, Le Pen, Geert Wilders, Vox y otros elementos "populistas" están ganando en popularidad.
La pérdida de credibilidad de las instituciones fractura la sociedad que, cada vez más, percibe que la sociedad en la que crecieron ya no funciona y no les aporta nada. Azuzando esta incipiente división social, los políticos ahondan en ella para enfrentar el pueblo entre sí, en otro lazo de realimentación positiva que conduce inevitablemente a la desintegración social, a un estallido de esta crisis.
Generalmente, además, las líneas de falla son las de siempre, generalmente con un trasfondo económico brutal detrás, por mucho que lo enmascaren.
Hay una en concreto que es muy espinosa, y que, a mi entender, es la que dicta el camino que ya hemos emprendido.
Inmigración.
Si, exacto. Hay un problema enorme con la inmigración. Varios, de hecho. El primero, es que el aumento de la oferta de mano de obra, hace que los salarios vayan a la baja, precisamente en los sectores más deprimidos de la sociedad.
No es nada nuevo, y la teoría es simple. Y conocida.
Si, si. Muchos me tacharán de fascista por decir semejante cosa.
Peeeeero... resulta que uno de los grandes teóricos que ya explicaban esto era cualquier cosa menos fascista: Karl Marx.
Si, si, Karl Marx, el padre del Marxismo, era un acérrimo enemigo de la inmigración tal y cómo la conocemos, precisamente en los mismos términos que acabo de exponer.
Podeis llamar Fascita a Karl Marx, si os parece.
Pero esa es una de las razones del malestar y de la pérdida de poder adquisitivo de las clases más bajas de toda Europa. Y peor aún en los USA.
Ciertamente, hay más razones, y esta no es la de mayor calado económico, aunque sí una muy importante a nivel social y quizás la segunda razón por la que el malestar social está tirando hacia todos aquellos partidos que abogan por reducirla. La primera es, obviamente la mezcla del elitismo y su amada bomba de riqueza que fomenta este empobrecimiento.
Podéis encontrar una muy buena explicación de todo esto en la traducción al castellano de la entrada de Aureliene de hace unas semanas.
Además, el asunto inmigración es algo que aporta ventajas hoy, pero asegura problemas pasado mañana. Las diferencia temporal entre ventajas e inconvenientes son parte de la razón por la que la inmigración ha sido adoptada. Pero dada la inercia social, el orden establecido, cambiar de política migratoria no es fácil ni rápido, y mientras no se aborda el problema, éste crece y crece sin parar.
No sólo por la problemática de la inmigración propiamente dicha. La curva demográfica también ayuda.
Pero no sólo está ahí el problema. De hecho, el mayor problema con la inmigración es la
Religión.
También está la dimensión cultural. Concretamente, y más específicamente, la ligada al tema religioso.
Este es otro melonar kilométrico y que necesita de muchas entradas para entrar a entender esta situación.
Cuando alguien habla de problemas de inmigración, lo primero que suele aparecer es la palabra racista, generalmente asociada a fascista (aprovecho para recordar que el régimen Nazi alemán era muy amigo de los árabes en general, y de los Palestinos en particular).
Sin embargo, el tema nunca empieza por la raza. Siempre empieza por la economía: se ve al inmigrante como un "contrincante laboral", una amenaza al sueldo que provoca un exceso de mano de obra frente a una falta de empleo, echando abajo los salarios.
Luego, cuando esto estalla y el problema ya es demasiado gordo como para meterle mano (como pasa ya mismo en muchas partes de Europa), es cuando surge el racismo.
Es una fórmula matemática: recesión + inmigración = racismo.
Y sin embargo, tampoco es un problema de raza.
Es un problema de cultura.
Y aquí es dónde viene el núcleo central de esta entrada de hoy: cuando hay problemas muy serios en todos los ámbitos presentados, las instituciones empiezan a ser muy cuestionadas.
Y se buscan alternativas.
Es decir, dado que el orden establecido no cubre las necesidades, la población busca un orden funcional diferente, ya establecido y conocido, pero que no sea el que está al mando. Uno que generalmente es desmantelado sistemáticamente por los que tienen el poder, precisamente porque son sus competidores.
Eso es lo que empuja a los nacionalismos varios (hay otros temas muy oscuros más también con tintes no muy lejanos al aquí propuestos).
Pero dado que muchas veces las instituciones nacionalistas no son más que pequeñas copias de las otras instituciones, tampoco tienen tanto recorrido, y una parte importante de la población tiene serias sospechas fundadas en su funcionamiento.
Pero he mencionado el asunto cultural.
Y concretamente el tema religión.
¿Qué tiene que ver eso con los nacionalismos?
Pues pasa que mucha gente que vive con nosotros no cree en absoluto en nuestras instituciones.
Creen en las suyas.
Instituciones de corte teológico que están por encima de las instituciones laicas. Estructuras menos civiles y más religiosas dónde las mujeres son ciudadanas de segunda, los infieles ciudadanos de tercera regional, y los ateos, miembros del colectivo LGBTI, ciertas ideologías políticas anticlericales y similares son simplemente subhumanos que deben morir apedreados.
Estas instituciones de corte teológico tienen bastante soporte entre sectores enteros de la población, y ofrecen un tipo de alternativa viable (un repaso a cómo funcionaban los reinos visigóticos es de ayuda aquí, otro melonar pendiente) al cual no se le presta ninguna atención.
Instituciones muy vivas y muy presentes entre las subculturas más denostadas en Europa, grupos muy importantes con un quorum cada vez mayor y más joven, con más peso, y que son a la vez los más vulnerables y los que más están recibiendo socialmente.
Todo esto deja un escenario bastante claro por delante, determina un camino muy desagradable que invariablemente vamos a transitar: racismo, guerras religiosoculturales, problemas sociales muy tensos dentro de las mismas poblaciones, violencia, radicalización.
Disclaimer.
Bueno, muchas crisis vistas y todavía no he mencionado al elefante en la habitación: el cambio climático.
Bueno, empezaré por hacer una declaración de intenciones.
El cambio climático, para mí, es un efecto, un síntoma de algo peor: la destrucción sistemática de nuestro planeta, de nuestro medio ambiente.
Si, indudablemente los humanos estamos dejando una huella muy grande en nuestro Mundo.
Ahora que alguien me llame negacionista. Si, me han llamado negacionsta varias veces. Pues me temo que queda clara mi intención, y no creo que sea negacionista: no niego ningún Cambio Climático en absoluto. Ni el enorme efecto que los humanos tenemos sobre él.
Y sin embargo, NO está en la lista de las crisis que nos van a afectar en el futuro inmediato (en menos de una década).
Me explico: es una crisis que por sí sola puede ser mucho más problemática que todas las demás juntas a la vez.
Va a ser mucho más problemática que todas las otras juntas (excepto el Peak Oil). Seguro.
Y ya la estamos sufriendo, indudablemente. Las temperaturas desde 2021 no dejan lugar a dudas.
Y sin embargo, el grueso de esta crisis está “muy lejos” en el futuro... así como su duración.
Esto no es cosa de en dos días irnos al garete. Y menos aún, recuperarnos en dos años. Es algo lento, a otro ritmo, y monstruoso.
Pero lo peor, es que la crisis energética es la mayor amenaza a nuestro planeta.
Las consecuencias el Peak Oil, sumadas con la mentalidad humana, así como las prisas y necesidades perentorias, aseguran que primemos nuestra supervivencia inmediata a la supervivencia a más largo plazo.
Esos bosques que se han recuperado tanto en Europa en el último siglo gracias a los combustibles fósiles (sí, habéis leído bien), durarán dos días.
Si en 1700 la mayoría de bosques y árboles grandes de Europa habían desaparecido, con una población mucho más pequeña y menos tecnología, lo que podemos ver es probablemente épico en cuanto a velocidad de destrucción.
Pero eso es a un plazo más largo. Y forma parte del período más sombrío que van a vivir nuestros descendientes.
Ojo con los tiempos verbales. El asunto plazos es la clave aquí.
Tempos.
El tempo, o frecuencia, es la clave en estos casos. Aunque la crisis medioambiental sea de lejos el mayor de nuestros problemas, esta está lejos en cuanto a tiempo a escala humana, aunque sea mucho más profunda.
Las otras crisis, sin embargo, están aquí ya mismo.
En concreto, he dado alguna fecha: 2024. ¿Por qué?
Primero, porque parece que la derrota de Ucrania no puede tardar muchos más meses. Se vaticina que para principios de 2024.
Segundo, por algo todavía más prosaico: las elecciones USAnas, que se celebran el Noviembre de 2024, y que están viendo cómo la tensión social está encumbrando a Trump. De nuevo, no porque Trump sea una gran salida. Es que la población USAna tiene cada vez más claro que es el mal menor, que la alternativa es mucho más dañina.
Lo cual, por cierto, es sumamente espantoso.
Al igual que Milei, eso no es una alabanza a Trump. Si la población los vota, es poque las alternativas lo están haciendo mucho peor... y encima no demuestran ningna intención de arreglar nada ni de mejorar.
Tercero, y quizás lo más importante: para 2024 maduran muchas de las deudas emitidas por la FED. Y el renovarlas implicará un aumento muy grande de los intereses a pagar, dejando las cuentas del gobierno USAno realmente mal y cerca de la quiebra.
La situación en Europa no es que sea mucho mejor, pero dado que en realidad somos parte de la periferia del Imperio USAno (vestigios del antecesor, el Imperio Británico), llevamos las de perder, dado que típicamente el Imperio traspasa sus problemas hacia la periferia.
Cabe añadir a esta presión por los vencimientos, los rescates a las renovables, que amenazan con ser el detonante de otro Momento Minsky.
Por tanto, todas las cuestiones temporales, se deciden en clave USAna, en la Capital del Imperio. La política americana es la que tiene la patata caliente ahora, y tiene que ser resuelta para finales de 2024.
Por supuesto, si se llega a unas elecciones, (nótese el condicional), lo más probable es que el resultado de las mismas sea insatisfactorio para todo el mundo, la tensión social se dispare por aquellos lares, y la situación política se vuelva explosiva.
Dudo que Joe Biden llegue a presentarse a la reelección.
Posibles salidas.
Ante esto, la situación pinta muy fea. Las elecciones americanas de dentro de menos de un año prometen ser un punto de inflexión tremendo, precedido de una situación explosiva en varios frentes, tanto allí como aquí.
Eso deja con escaso margen de maniobra a las élites que mandan. Está claro que los populismos no son del agrado de las élites. De hecho, son las anti-élites de las que habla Turchin, y son consideradas por el establishment, el status quo como el gran peligro para sus intereses.
Precisamente esa es la razón por la que un pueblo llano harto de las élites establecidas vote por sus rivales, con la esperanza de quitarse de encima tanto parásito (una ojeada al programa de Milei de eliminar ministerios – que considera parásitos – ya deja claro por dónde van los tiros y por que los medios no paran de meter propaganda para evitar que sus dueños salgan malparados).
La derrota de Ucrania, la situación miltar de la Organización Terrorista del Atlántico Norte (OTAN), rozando el ridículo, aunque no tan exagerado como la salida de Afganistán por parte de los USAnos, no augura nada bueno.
Las tensiones dentro de la UE por los asuntos sociales, los problemas con el sector primario que están echando estiércol en las instituciones francesas en el momento de escribir estas frases, y que han dado la victora a Geer Wilders, la victora de la Meloni (que está decepcionando a los suyos ante la falta de resultados, atada como está por Europa), los costes de los alimentos, el claro postureo que parece ser lo único que saben hacer los políticos, las tensiones internas en España tras las últimas elecciones generales, las tensiones varias en Francia (chalecos amarillos o sea, campo contra ciudad, por un lado, tensiones raciales y de inmigración por otra), el asunto de Alemania que ya empieza a decir claro que necesitan empezar con las deportaciones masivas, la inseguridad ciudadana en Suecia, y la Usura Wunder Leichen atenta al problema de inmigración que le ha presentado la Meloni (y que, igual que el Canciller teutón, se ha quedado en mero postureo), no anuncian nada bueno por estos lares.
Generalmente, cuando el corazón del Imperio pasa penurias, suele exportar éstas a la periferia.
Los USAnos están facturanto buenos millones de € de gas natural licuado a Europa, lo que en parte les salva, pero a la vez exporta sus problemas a este lado del charco.
Con problemas con la deuda pública, especialmente el fiasco de las renovables, la subida de los tipos de interés que ahogan los presupuestos nacionales, una economía estanflacionaria (inflación de precios, recesión laboral, o sea, pérdida de poder adquisitivo y de tejido económico) junto a los problemas sociales, ponen en la picota todo el aparato político y gubernamental.
Ante una situación imposible, y si los USA se ven muy apurados, no hay mucho margen de maniobra posible.
Así pues, hace falta algo que permita lo siguiente:
· Intervenir la economía de forma drástica.
· Intervenir la sociedad de forma autoritaria.
· Eliminar derechos (y sus costes asociados).
· Aumentar la recaudación por otras vías, incluyendo la expropiación de activos, ahorros, partes de los sueldos, etc.
· Reindustrializar forazadamente Europa.
· Eliminar la disidencia.
· Eliminar cualquier posibilidad de revuelta, incluyendo las votaciones democráticas
· Intervenir los medios de comunicación.
· Prohibir partidos y expresiones políticas "problemáticas".
· Legitimar situaciones muy autoritarias.
No hay muchas salidas que consigan todo esto. Casi todas sólo tienen un escaso margen de maniobra y afectan sólo en parte.
Sin embargo, hay una de mucho peso que cumple todos estos requisitos.
La guerra.
No es una medida popular, y probablemente cause otros problemas todavía más graves: se ha intentado utilizar la situación de Ucrania para reinstaurar la Mili obligatoria (se habla incluso de que sea obligatoria también para las mujeres, como pasa en algunos países europeos que no la han quitado y que ya están alargándola).
La sociedad, en su estado de malestar contra las instituciones, generalmente está en contra y esto no va a caer bien. Es muy probable que les salga el tiro por la culata.
De hecho, la aceptación popular precisamente es el mayor escollo que se encuentran los mandamases.
Sin embargo, eso es lo que menos les preocupa. Basta ver cuan rápido se estableción la Policía de Balcón, la Stasi Popular a raiz del Covid.
Sólo necesitan algún argumento de peso, un buen motivo.
Viene a la mente la cita de Göring en los juicios de Nürmberg: “Por supuesto que el pueblo no quiere la guerra. Pero es fácil llevar al pueblo a que se someta al gobierno. Eso es fácil. Todo lo que hay que hacer es decirle al pueblo que lo atacan, acusando a los pacifistas que están exponiendo el país al enemigo. Funciona igual en todos los países”
Y, a pesar de ello, dudo que funcione tan bien como les fue con el Covid. Y precisamente por lo que pasó con el bichito es por lo que tengo mis dudas.
Dudas muy grandes, ninguna seguridad, y mucho desasosiego de que esté en lo cierto.
Sin embargo, junto a los beneficios mencionados, hay otro todavia más importante: reducir la población.
Y es que el gran problema que hay detrás de todo esto, es que la población actual del planeta va a resultar muy difícil de mantener. O al menos eso creen muchos de los que mandan.
Este es quizás el problema mayor de todos.
Porque cuando se habla de que la población es demasiado elevada, se llega al punto central.
¿Quien sobra aqui?¿Tú o yo?
No haré más preguntas, Señoría.
Beamspot.














Excelente resumen Beamspot, yo también veo una concatenación de crisis, sobre todo la energética, teniendo en cuenta el agotamiento de los recursos y la mayor demanda. No daría ninguna fecha pero antes del 2030 ya podríamos tener problemas mucho más serios de los actuales. Por eso, creo que vendrán racionamientos de energía, agua, comida, combustible, priorizando sectores como la agricultura, el transporte, fuerzas del orden, y un control estricto de la población y vida cotidiana, todo ello bajo un sistema basado en IA y tecnología.
Bueno, bueno, bueno...
Suelo estar muy alineado con tus ideas, pero en esta ocasión tengo importantes matices que hacer, y ojo, que sigo estando de acuerdo contigo en un elevado porcentaje de lo que dices. Me meto en harina:
- Cada vez soy más escéptico sobre el discurso del cambio climático, el cual es obvio que existe. Leyendo el último libro de Javier Vinós, que está muy lejos de ser sensacionalista o "magufo", dudo que éste sea un problema ni a corto (como también dices tú) ni a largo. La pena es que no es un
libro accesible al gran público, y que lo que demuestra, es que el clima es tan complejo que no se puede explicar en un power point, cosa que sí hace el discurso imperante "CO2 = satán".
- Soberanía alimentaria: de este tema estoy haciendo mis propias investigaciones. Me gustará leer tus conclusiones, aunque, modestia aparte, creo que yo controlo bastante más. Tengo que terminar las cuentas... pero creo que se puede dar de comer a mucha gente con mucho menos uso de energía (de forma ecológica sí es imposible)... pero con otro tipo de sociedad. Seguramente, la gente no querrá vivir en ese tipo de sociedad (al menos la gente que se ha criado en ésta), y preferirá dejarse llevar, darse a las drogas o directamente suicidarse... pero solución para comer, la hay.
- Nacionalismos: no lo veo como tú. O no te he entendido. Los nacionalismos son la respuesta de las élites hipertrofiadas que se han creado en provincias en épocas de vacas flacas, cuando el poder central, en proceso de debilitamiento, llama al orden en el gasto porque la sobreproducción de élites ya no puede seguir. En ese momento, las élites que viven en las periferias, le enseñan un dedo corazón al gobierno central diciéndole "y una mierda me voy a moderar en seguir aumentando mi particular red clientelar y seguir llevándomelo crudo; dame mi parte y me independizo por no aguantarte como si fueras pepito grillo". Me podéis vender que las autonomías son un invento buenísimo "porque están más cerca del ciudadano y conocen más sus realidades", eso ya me lo he estudiado... pero la realidad es que un estado descentralizado sólo funciona con crecimiento económico. Cuando llegan las vacas flacas, lo que toca es recentralizar, porque es más barato. Por las buenas o por las malas. Nada nuevo bajo el sol desde la independencia del imperio galo y el de Palmira.
- Guerra entre nosotros como salvación para las élites: buf, es posible, pero me cuesta verlo. Tú lo has dicho alguna vez igual que lo veo yo: la juventud ahora mismo no está por la labor. El tiempo es diferente al de los nazis. Las élites han "desmoralizado" que diría Bezmenov a la juventud de forma que es una masa amorfa. Tan sólo veo un mínimo de rebeldía en los chavales de 16-22 años... pero dales un fusil a éstos, y en vez de disparar contra los inmigrantes, se ponen a disparar contra los políticos... otro caso es EEUU, allí sí, van camino de la guerra civil, y con un fuerte componente racial, con resultado fácilmente predecible.
- Inmigración: los tiempos son diferente a los del siglo XX, y no sabemos cómo va a terminar la cosa. Pero siguiendo a Toynbee, como te pasé por Telegram, ojo a ver si esta inmigración que "tantos problemas nos está dando" (y que es obvio lleva décadas siendo promocionada por los empresarios y élites económicas) lejos de ser expulsadas, son las que cogen las armas, y las usan contra la propia élite para derrocarla.
Desencadenar violencia es un recurso desesperado; creo que fue Javier Pérez que dijo algo así como en un post publicado por Turiel "el miedo es como un tigre desbocado, del cual ni el que lo ha liberado está libre de escapar de su zarpazo".
Otras posibilidades que dejo en el aire como "posibles":
- Demolición controlada de Europa gracias a que el fracking de EEUU, que todos han dado por muerto ya dos veces, dure 4-5 años más. Por terrible que sea, es un escenario menos traumático que hacerlo en 1 año. De hecho ya podríamos estar peor.
- Hiperinflación y adiós euro (y ahorros y todo)
Vamos, que el boom puede ser 2024... o 2030. Mucho más allá de 2030, no creo, pero que el año que viene petemos, tampoco. Por cierto, en Europa tenemos que pasar por un paso intermedio: la desintegración de la UE.