Der Meister.
Una No Noticia.
Prólogo.
Entradita breve sobre una noticia que muy poca gente ha visto. Noticia silenciada que implica mucho más de lo que parece, quizás precisamente por eso se ha silenciado.
Vale, antes que nada, aquí hay mucho de subjetivo y personal, ya que estoy hablando de la que fue mi casa, Continental GmbH hasta 2021.
Pero es que fue en Continental, creo que por allá 2013 descubrí todo el percal del Peak Oil, a raíz de mi experiencia en los cochepilas en la central de Nürmberg.
Y precisamente debido a eso, creo que esto es mucho más relevante de lo que pueda parecer a simple vista.
¿Y la canción de Rammstein? ¿Qué tiene que ver con todo esto?
Bueno, de nuevo, algo “personal” y a la vez “laboral”. Y es que en 2019 cambiaron el gerente de planta por un alemán que “habían castigado” por un lío de faldas allá por Deutschland, y lo enviaron “a una planta de segunda división”, con la excusa de que, si se portaba bien y salvaba la planta, igual le perdonaban.
Pero yo ya entreví que estaba aquí para cerrarla (ese en realidad fue su castigo), así que cada vez que lo veía ponía la canción Der Meister (El Maestro) de Rammstein, que en realidad es el “Ángel Exterminador” enviado para eliminar la planta…
Condiciones de Contorno.
En realidad, el contexto en que está todo esto es un clásico ya de esta bitácora: la desindustrialización de Europa, y el acelerado declive de nuestra economía (entendiendo que estamos en la UE), con Francia y Alemania a la cabeza.
Alemania, mientras, parecía que estaba en mejor situación. Pero sólo debido a que tiene más margen de endeudamiento debido a una clásica doctrina fiscal muy estricta y enraizada culturalmente.
Pero eso no sólo es un fantasma, es que el propio Kanzler Merz ya ha dicho que va a endeudarse para “salvar la situación”.
Pero la evolución del consumo eléctrico de Alemania es realmente preocupante:
Y es en este entorno, que me llegó la noticia. Pero antes, unos
Precedentes.
Cuando por allá 2013 estaba investigando qué podía sacar de Continental que explicase la situación de los cochepilas y las previsiones, me encontré con que la dirección teutona hace los deberes. As expected.
Algo que yo intento hacer, y que es una buena recomendación para la población en general: si ves que el sector en el que trabajas tiene un futuro negro a 10 años vista, cambia antes de que la cosa se ponga desesperada.
Aquello de “Colapsa ahora y evita la hora punta”.
Así me encontré con que Conti hacía los deberes en ese sentido, y que encima los estudios eran accesibles para todos los empleados. Para todos los empleados, no sólo para cuatro privilegiados.
Para entonces, trabajaban sobre tres escenarios:
· Cochepilas para todo quisqui.
· El transporte como servicio.
· Sálvese quien pueda (o sea, Peak Oil, con todas sus letras).
Terminé mi serie sobre los cochepilas con un epílogo: mi colapso y yo. Ahí avisaba que lo lógico era que Conti cerrase, como mínimo, la sección de Interior (dónde estaba encuadrada mi planta: los TFT’s de LG nos los vendían a un precio más alto que lo que los mismo de LG vendían todo el aparato completo a nuestros clientes).
El Plan.
Mientras, en paralelo, la dirección planteaba un cambio estratégico grande, pasando del primer escenario al segundo. Eso implicaba la venta de todo un trozo, al que llamaron Vitesco, y que al final a duras penas consiguieron colocarlo… a la dueña de Continental (María Elizabeth Schaeffler, dueña de Schaeffler al completo, y del 70% de acciones de Conti).
Esta última información (que al final, ante la deuda impagable y la imposibilidad de vender una empresa en el sector de los cochepilas que no avanza como estaba previsto, la compraba la misma dueña de Conti) es de 2024, aunque era más que previsible desde hacía tiempo.
Pero eso aún no cubre todas las deudas que arrastraba Conti con el problema de los cochepilas que no son rentables.
El plan de reestructuración de 2019 en teoría debía durar hasta 2029. Con una revisión del planteamiento a medio camino, en 2024. Y contemplaba el pasarse a ser proveedor de servicios de conducción autónoma de flotas como servicio.
Ya sabemos cómo está esto del conductor automático de coches, las flotas como servicio y demás.
Así que ahora, de repente, y cuatro años antes de lo previsto, Continental GmbH anuncia que se vende a cachitos. Vale, no lo dice así la compañía. Pero la nueva Aumovio es sólo una parte (la electrónica) de Continental, que se escinde, dejando con el nombre original sólo lo que era Continental al principio: fabricante de neumáticos y gutapercha.
Es decir, que los planes de “Transporte como servicio” se han descartado ya, y están en modo pánico, sálvese quién pueda, vender todo lo vendible y todavía rentable (la electrónica, que es lo que se quitan de encima aún es rentable, y, por tanto, apetitosa y susceptible de ser vendida, y así enjuagar las deudas).
Que la revisión en 2024 dejó claro que esto no funcionaba, y que había que dar un golpe de timón se evidencia precisamente con esta noticia.
Es decir, que la noticia, pasada con sordina, y en un entorno en que se habla poco (pero algo más) sobre el retraso en la prohibición de coches de combustión, viene a confirmar lo mismo: la industria automovilística está en caída libre.
Demasiado Tarde.
Ya desde que encontré esta información en la intranet de Conti, me di cuenta hasta qué punto las élites estaban al tanto del tema Peak Oil. Es más, vídeos y noticias internas de Continental explicaban cómo todos los fabricantes alemanes habían convencido a Frau Merkel que había que frenar esto, que no es oro todo lo que reluce, y que el plan era demasiado acelerado para Europa.
Con Merkel a la cabeza, intentaron frenar el ritmo en Bruselas, con la aprobación de los fabricantes franceses e italianos, pero con la negativa tajante de la Unión Europea.
Tengo una hipótesis al respecto de qué y por qué. Y está relacionada con las renovables, obviamente. Así que otro día la explico. Pero todo apunta a que en Bruselas no se quisieron bajar del burro, a pesar de que los fabricantes en general, los alemanes en particular y la mismísima Ángela Merkel tenían claro que había un problema serio con semejante aberración (y eso que sólo miraban al asunto plazos de cambio y de desarrollo, sin atender a las limitaciones de las renovables).
El asunto es que la Unión Europea estaba decidida a tirar todo recto por este camino, sin entender para nada los efectos de segundo orden (como la mayoría), y ni pensar en que los había de tercer o cuarto orden. Sin embargo, al menos los que trabajan con la realidad física y económica, es decir, las empresas que deben hacer realidad el sueño húmedo de nuestros amados líderes supremos, se dieron cuenta que eso no era factible en los plazos explicados.
Yo me di cuenta mucho antes, y por eso me largué de la posición como ingeniero de I+D en Nürmberg. E hice bien.
El problema es que cuando entendí el problema del Peak Oil y que los cochepilas nunca serían asequibles para la población general, las medidas ya estaban tomadas y parecían irreversibles. Y esas prisas, como siempre, fueron malas consejeras.
Lo mismo entendieron en Continental en 2016, tras el Nein de Frau Usura Wonder Lying. Fue entonces cuando el Dr. Degenhart decidió deshacerse de la división de cochepilas y similares y pasar al escenario de transporte como servicio, hacia finales de 2016, mientras yo escribía mi epílogo a la serie.
Lo discutió con Frau Schaeffler hacia Navidades de 2016, lo comunicó a la dirección máxima de Conti en Enero o Febrero de 2017, empezaron a trabajar para Febrero/Marzo en el plan, que se filtró a la prensa en Julio de 2017.
La reestructuración oficial empezó en verano de 2019. La idea era reducir la plantilla total de Continental a la mitad para principios de 2029. Pero en Asia iban a aumentar plantilla, lo cual significa que el resto del mundo iba recibir un duro correctivo.
En Septiembre anunciaron que cerrarían la planta de Babenhausen (la sede de Interior), que aún sigue abierta, y el 20 de Noviembre de 2020, vinieron a la planta de Rubí a decir que nosotros éramos los siguientes. El 1de Noviembre le dije a la presidenta del comité de empresa que nos iban a cerrar. Se rió.
En Diciembre de 2022 se cerró definitivamente la planta de Rubí (insisto, Babenhausen sigue funcionando, aunque sólo en parte). Y no fue la primera en cerrar, ni la última. Otras plantas europeas (Pisa, por ejemplo) también han cerrado, incluso una división entera de Praga cerró, traspasando sus activos a otra división de Continental en el mismo polígono industrial, junto a los activos de la planta de Rubí (en plena pandemia estaba yo en Praga, llena de turistas y sin ninguna mascarilla, montando la nueva línea).
Está claro que Continental también veía que esto se iba al garete cuando avisaron a Bruselas. Como los políticos europeos se plantaron y se negaron a bajarse del burro, Continental tomó la decisión de reducir velamen, volumen, e inversiones.
Se quedaron cortos, y ahora ya están vendiendo las joyas de la abuela a precio de saldo ante el desplome tremendo que están viendo. Y sólo ahora, ante el desastre autoinfligido por nuestras sabias e inteligentes mentes preclaras y supremas en su liderazgo, hasta los propios mandamases están empezando a echarse atrás.
Demasiado tarde. Ahora ya es inevitable.
Conclusiones.
El gráfico de consumo eléctrico de Alemania lo dice todo. Nótese, además, que el pico fue en 2017. Ni 2020 con el Covid, ni 2022 con la invasión de Ucrania. No, en201, justo el año antes del pico de todos los líquidos del petróleo.
El descalabro se ha acelerado, obviamente, por las injerencias del Covid (y las decisiones políticas irracionales tomadas, sobre las cuales también elucubro en mi hipótesis) y por las sanciones a Rusia, que me temo que tenían más a ver con las prisas que con las prosas.
Ante semejante panorama, el cambio de nombre de Continental, supongo que por mi sesgo personal me preocupa mucho, porque si ya tomaron la decisión de deshacerse de Vitesco en 2016 cuando vieron el percal, y ahora toman la decisión de liquidar todo lo que pueden, entonces es porque ven claro que esto es un sálvese quien pueda.
Podría decir que es el momento de ir a por unas palomitas, pero me temo que sería más conveniente ir a por unos salvavidas.
Beamspot.




Maestro Beamspot, hemos tenido vidas paralelas! Yo viví durante la primera mitad de los 2010s unos kms al sur, en Ingolstadt (afectuosamente conocida como Ingolsdorf para sus vecinos). Ahí pude conocer el mundillo de la automoción desde fuera. Este verano he hablado con algunos amigos que todavía viven por la zona y siguen en esa industria y me confirman que las cosas no pintan naaaaadaaaaaa bien. Audi aún se podría medio salvar porque ha hecho trampa y se ha aliado con los productores chinos para que “le hagan” su último modelo (el E5, creo, que se venderá en China por aprox 28000€ y en Europa, pues, probablemente por el doble).
Respecto a la política kamikaze de emisiones zero patatero de la EU, mi teoría conspiratoria favorita es que en cuanto en Washington empezaron a ver el percal del Peak Oil, decidieron que el curso de acción más bueno, bonito y barato a largo plazo sería el hundir el consumo de combustibles fósiles en Europa (segundo principal consumidor) y quedarse con lo que quedara disponible para consumo propio (en su momento nadie imaginaba que el boom del petróleo de fracking en los USA fuera a ser tan grande).
La teoría se fundamenta en que la UE ( y tmb la OTAN) son los mecanismos principales por los que los USA teledirigen Europa. Y viendo el penoso espectáculo y abyectas humillaciones de los “líderes” “europeos” tanto frente a Biden como con Trump, es difícil no creer que algo de eso hay.
https://www.zerohedge.com/news/2025-09-28/auto-industrys-death-spiral-ominous-warning-light-flashing-americas-economy .
US auto industry is dying .